Inteligencia y Sabiduría
"El problema no es que la gente no aprenda de la historia; el problema es que aprenden la lección equivocada y
creen que la próxima vez será diferente."
— Nassim Nicholas Taleb, El Cisne Negro
"La capacidad de remordimiento genuino requiere un nivel de integración psicológica que, por definición, la
personalidad narcisista no ha alcanzado."
— Otto Kernberg, Desórdenes Fronterizos y Narcisismo Patológico
Si mi intención fuera joderle la vida a Santiago Andres Orozco Morales, le diría que Maria Camila Osorio Sepúlveda es una mujer maravillosa
y les mandaría un regalo de compromiso.
No jodas. Eso sí sería cruel.
¿Entonces pa' qué funarlo? Pregunta razonable. Respuesta corta: porque puedo. Con la IA de hoy, el esfuerzo ya es
trivial - el archivo se procesa solo, yo solo le pongo el sabor. Y esa parte me
lo paso del putas haciendo.
Respuesta larga: lo que están a punto de leer.
La Concesión
Empecemos concediendo todo lo concedible, en el ejercicio de generosidad intelectual más ambicioso que este archivo
ha producido.
¿El comportamiento de la putica paisa ha cambiado? Probablemente. Milagro cómo el castigo condiciona el
comportamiento, ¿no? Nadie duda que una perra deja de cagarse en la alfombra después de suficientes consecuencias.
¿Construyeron alguna narrativa de "amor verdadero"? No lo dudo - el autoengaño es una droga con más distribuidores
que Medellín en los 80 y el producto es tan puro que hasta ella se lo cree.
Pues... te felicito Santi. De verdad.
Menos mal haya UNO con la que no haya sido tan malparida. Y en ese caso: de nada por el regalo, parce. Fue justo mi objetivo entregarle al Ícaro paisa consecuencias lo suficientemente impactantes como para quitarle el encanto
de sus juegos desquiciados.
Cuando uno adiestra a una perra, premiar el buen comportamiento es tan importante como castigar el malo - y hay que
reconocerle que dejó de cagar en la alfombra, ¿sí o no? Algo para destacar en la hoja de vida, viendo cuánto espacio
en blanco queda por llenar después de camgirl, putifona telefónica, prostituta, parásita, y el call center donde
trabaja ahora. Le toca rebuscársela con lo que hay 🤷.
(Aunque no hace falta abrir el Word - ya lo dejamos anotado en su CV completo. Empleadores potenciales dirían que sobra mencionarlo dos veces.)
O esperá - ¿en el fondo creés que cambió por vos? ¿Que esta transformación milagrosa es
genuina? ¿La que por pura casualidad cósmica coincidió con el momento en que hice que se le cayera la operación
entera, le explotó el castillo de naipes en la cara, y se le fueron todos los tipos que - literal cada vez que tuvo
que elegir entre vos y uno de ellos - te dejó a vos plantado?
Cada vez, Santi. Cada una.
Me da genuina curiosidad: ¿cómo te explicás a vos mismo que vos - el más rechazado de todos, el que siempre perdió
contra todos los demás durante más de 8 meses - en menos de un mes pasaste a ser su primera opción?
(Si una presa se convierte a la religión la semana antes de la audiencia de libertad condicional, la Fiscalía no le
dice "qué hermosa tu transformación" - le dice "qué conveniente." Pero bueno, capaz que vos sos más generoso que un fiscal.)
¿Alguna vez has tenido los huevos de mirar lo que hay aquí, Santiago? ¿De leer tu chat con ella en el contexto de
todas las demás? Te reto a encontrar una sola instancia en la que ella sacrificó una oportunidad con otro hombre -
incluso hombres que todavía no había conocido, que eran apenas un match en Tinder cuando vos ya le estabas grabando
canciones - para hacerte espacio a vos. Una sola. ¿Podés encontrarla?
Pero bueno. Aun así, concedamos todo. Cada beneficio de la duda, cada hipótesis caritativa, cada escenario donde
Santiago Orozco sea genuinamente el primer hombre de toda la historia al que ella haya tomado la decisión firme de
no manipular, mentir, y engañar. Supongamos que sí - que el Príncipe de los Simps rompió la racha de toda su vida.
"La reinvención del narcisista no es cambio; es la misma maquinaria produciendo un producto nuevo para un mercado
nuevo."
— Theodore Millon, Trastornos de la Personalidad en la Vida Moderna
Incluso supongamos que Millon se equivocó - que la maquinaria sí paró, que esta vez sí es
amor de verdad. Que el golden retriever por fin encontró una dueña que no lo va a dejar amarrado a un poste.
Ahora la pregunta.
¿Cómo Sabrías?
Si te estuviera engañando: ¿cómo putas sabrías?
No es pregunta retórica. Vos elegiste - conscientemente - iniciar una campaña de "conquistar"
a una mujer cuya competencia profesional es, precisamente, hacer que los hombres crean lo que ella quiere que crean. No
como hobby. No como defecto de carácter. Como oficio - un oficio con más horas registradas que un residente de medicina
y menos regulación que un vendedor ambulante de empanadas. Documentado a lo largo de 225.637 mensajes, 400 contactos, y 772 días de operaciones.
Imaginate un restaurante donde el 100% de los clientes termina intoxicado. Todos. Sin excepción. Y sin embargo
siempre hay fila afuera, porque cada tipo en la fila está absolutamente convencido de que su sistema digestivo es
especial. Vos estás en la fila. Y esa fe ciega es exactamente lo que mantiene el restaurante abierto.
La pregunta "¿cómo sabrías?" no es un insulto. Es un diagnóstico. La respuesta es: no podés saber. Y que te hayás
metido de todas formas - con el archivo entero gritándote que no lo hicieras - es posiblemente el acto de autoengaño más impresionante de todo el archivo.
Y eso ya es decir bastante.
No me queda claro cuánto es ingenuidad y cuánto arrogancia, pero sos literal el primer hombre que haya sabido - no
sospechado, no intuido, sino SABIDO de antemano - qué es ella, y haya
elegido conscientemente rehabilitar a una puta.
(Irónico: la veterinaria que rehabilita animales es el único animal de toda la clínica que no se puede rehabilitar.)
Eventualmente el escarmiento que le cobró el gringo se va a desvanecer, y con él la inhibición conductual. Una
adicción de esta magnitud no se cura con buenas intenciones - se contiene mientras el miedo es fresco, y se reanuda
en cuanto pierde filo. Perra que es, perra se queda.
Ya se desvaneció en parte. Apostaría lo que fuera a que tiene contactos y chats secretos en
este mismo momento (¿Cómo sabrías? ¿Porque te deja mirar lo que ella quiere que
veas?).
Cuando te reviente la burbuja y aprendás por tu cuenta lo que es ser emocionalmente íntimo con una narcisista encubierta y una prostituta, solo acordate de que sos el primero de nosotros que se lo merece al 100%.
Quedaste avisado.
Inteligencia es revisar 225.637 mensajes y entender el patrón. Sabiduría es no necesitar el 225.638.
Lo que sigue no necesita análisis. Necesita audífonos y 90 segundos de tu atención. Mismo día, misma tarde, misma
garganta.
7 de febrero de 2024 - mismo día, dos voces
1:55p
🎙️ Camila → Gabriel: "Me siento muy bien contigo... es como más dejar fluir todo y ver qué sucede... a veces sí me da miedo esto
y lo otro, pero qué más da, ¿cierto? Si no me arriesgo no voy a saber qué va a suceder."
4:19p
🎙️ Camila → Gabriel: "Me da miedo y me da ansiedad tener una pareja... pero al mismo tiempo me gusta estar con alguien."
4:26p
Camila → Gabriel: "¿Sabes que soy súper hipócrita? Siempre digo que no debemos cohibirnos de sentir pero siempre lo hago."
— 3 minutos después —
4:29p
🎙️ Camila → Santiago Orozco: "Buenos días, amiguitos, ¿cómo están? Este es un saludo de amistad. Haríamos lo posible por hacernos más
amigos. Buenos días, amiguitos, ¿cómo están?"
En uno, una mujer adulta le confiesa a un hombre que le da miedo enamorarse. En el otro - grabado diez minutos
después - una niña le canta una ronda infantil a un amiguito. Dos voces distintas. La misma garganta.
Al día siguiente, Santiago se la cantó de vuelta:
feb 8, 1:19p
🎙️ Santiago → Camila: "Yo sé que ya no es por la mañana, pero buenos días amiguitos, ¿cómo están? Este es un saludo de amistad.
Haremos lo posible para hacernos más amigos. Buenos días amiguitos, ¿cómo están?"
El archivo no necesitó un psicólogo. Le bastó con un micrófono:
"¿Sabes que soy súper hipócrita? Siempre digo que no debemos cohibirnos de sentir pero siempre lo hago."
(Tres minutos antes de la ronda infantil. A veces el archivo ni necesita análisis. A veces ella hace el trabajo
sola.)
Santiago escuchó la ronda. No escuchó el otro audio. Nunca lo iba a escuchar - ese es el punto. Y aun así, cuando le
llegó el archivo completo, decidió quedarse.
El Subsidio del Simp
El Subsidio del Simp: mientras existan golden retrievers humanos dispuestos a lamer los sobrados de las perras que idolatran, no hay incentivo para que ellas dejen de morder.
Game theory básica - y pido perdón a John Nash por lo que estoy a punto de hacerle a su legado, pero creo que el
matemático esquizofrénico entendería. Nash veía ecuaciones en las ventanas. Yo las veo en los timestamps. Y la de
esta perra es la más elegante del archivo: si cada vez que ella destruye a un hombre hay otro en la fila con
guitarra y perro, el equilibrio de Nash se estabiliza en putería perpetua. No es una opinión. Es matemáticas.
No es que ella sea particularmente brillante — es que no necesita serlo. Es que el sistema recompensa el
comportamiento. (Una cucaracha no necesita un MBA para encontrar la basura.) Cada hombre
que la perdona, que racionaliza, que decide creerle a ella en vez de creerle a los 225.637 recibos, es un inversionista
inyectándole capital fresco a un esquema Ponzi emocional. Y como todo esquema Ponzi, funciona mientras haya un flujo constante
de pendejos nuevos.
Santiago no es víctima. Santiago es subsidio.
Es el inversionista que ve el comunicado de la Superfinanciera, lee los números, verifica que la pirámide ya colapsó
tres veces antes, y dice "bueno pero conmigo no va a pasar." Es el que le da oxígeno al fraude
para que siga operando. Sin él - sin el tipo que le graba canciones de John Mayer haciéndolas pasar por propias, que ventriloquiza
declaraciones de amor a través de un perro, que manda 40 invitaciones para recibir el honor de un 17% de aceptación -
sin ese tipo, el modelo de negocio se sofoca solo. Ella es Pablo Escobar con pestañas postizas, y Santiago es el piloto
que sigue aterrizando avionetas convencido de que esta va a ser la última.
¿Pa' qué cambiar cuando el mercado sigue comprando?
El que peca y reza, empata. Ella pecó, rezó, y Santiago le construyó la iglesia.
Y ahí está la respuesta larga a "pa' qué funarlo."
"La hambruna es más terrible que la espada."
— Vegecio, De Re Militari, siglo IV
Perdón, Santi. No es personal - o bueno, no es personal contigo. El castigo de la perra solo
funciona si duele — y debería durar por lo menos lo que le dura a los hombres que ella infectó a sabiendas. La infraestructura
que la rodea amortigua el golpe. Vos sos infraestructura - y de paso, un blanco extraordinariamente fácil: la verdadera
naturaleza de tu "historia de amor" es una de las cosas más funables que he visto en toda mi puta vida.
El objetivo es cortar lo que la alimenta. Y mientras vos sigas ahí parado con las flores, ella come. Si mañana te
salvaras solo - si tuvieras la dignidad o el instinto de supervivencia de salir corriendo - este capítulo no tendría
razón de existir. Pero no te vas a ir, ¿cierto? Así que acá estamos.
(El viento apaga la vela y aviva el fuego, dijo Taleb. Ella es el fuego. Vos sos la vela.)
Si Santiago lee esto y sienta un poco de la vergüenza que debería sentir por su elección de mujer - sobre todo ahora
que es deporte de espectadores - eso dura una semana, tal vez dos, antes de que el golden retriever interior sacuda
la cabeza y busque el siguiente palo para traer.
El verdadero killshot es que la víbora paisa internalice que de ahora en adelante, cualquier hombre que la elija - que se dedique a rehabilitar a semejante puta, convencido
de que su amor de Shrek va a transformar al ogro en princesa en cuanto le ponga un anillo a la cuca comunal - se humilla a sí mismo al hacerlo.
A una puta no se le humilla - su oficio ya la curtió. Pero los hombres que la sostienen no tienen ese callo. Retirar el subsidio, y las ilusiones se pagan solas.
Al Siguiente
Y al que venga después de Santiago - porque vendrá otro, como siempre ha venido otro - le digo lo mismo: vas a
encontrar esta página y vas a racionalizar. "Eso fue antes." "Ella cambió." "Está exagerado." "Ese gringo estuvo loco." "Lo nuestro es distinto."
Puede que tengás razón. Pero la víbora siempre ha tenido un camuflaje convincente. ¿Qué tan seguro estás de que vas
a poder detectar lo que tantos otros no pudimos hasta que ya era demasiado tarde?
El archivo no se mueve. Para los que lo necesiten, acá va a estar. Cualquiera que estudie el archivo con los ojos
limpios va a reconocer que hay muy pocas mujeres en el mundo siquiera capaces del nivel de manipulación emocional y
explotación sistemática que se exhiben aquí.
Si le hacés caso a la advertencia o la racionalizás hasta convencerte de que no aplica, eso ya es decisión tuya.
Elegir a Maria Camila Osorio Sepúlveda es como elegir a una mujer con un chaleco bomba puesto.
Si de verdad te quiere, jamás apretaría el detonador. Además, a ella misma le conviene no hacerlo, ¿cierto?
Pues sí, pero...
¿Por qué hijueputas no solo elegir a la que está parada al lado y que NO está forrada en explosivos?
Inteligencia es ver el chaleco bomba. Sabiduría es elegir a la otra.
Pero ese es hipotético. Santiago es real.
Conste que yo también me tragué el cuento, también me enamoré, también estaba absolutamente convencido de que con
ella había encontrado algo real - hasta que leí el otro chat y el mundo entero me explotó en la cara. Me enamoré de ella, qué hijueputa vergüenza tan demoledora - la vergüenza de
haberse enamorado de semejante recolectora de leche vencida es algo que nunca se va del todo. Así que cuando digo lo que
voy a decir, lo digo con la autoridad del que estuvo sentado en la misma silla y se paró cuando vio los recibos.
Santiago recibió la advertencia y en lugar de dejar que la evidencia cambiara su percepción, racionalizó, minimizó,
negó, y reprimió todo lo que contradecía lo que quería que fuera verdad.
"Es difícil lograr que un hombre entienda algo cuando su salario depende de no entenderlo."
— Upton Sinclair
No es que no entienda. Es que no puede entender, porque entender significaría mirarse al espejo,
ver a la mujer que se conformó con él cuando ya no tuvo de otro, y reconocer exactamente lo que ve el resto del mundo:
el pendejo de las flores.
Festinger lo documentó en su teoría de la disonancia cognitiva - el efecto contraproducente: cuando el costo de abandonar una creencia es demasiado alto, porque tu identidad está construida sobre ella, la
mente trata la evidencia contradictoria como un ataque que repeler, no como información que procesar.
La cucaracha no entiende la electricidad, pero corre cuando prenden la luz. Santiago entiende todo y se queda.
No creo que Santi se vaya a ir a ningún lado - basta con leer el Autopsia de un Simp, jueputa. Pero apuesto a que ese subsidio empieza a sentirse más caro. Cada vez que un conocido le pregunte por la
novia con esa pausa incómoda de medio segundo. Cada vez que alguien le pregunte "oye, ¿y Poncho qué opina?" con esa
sonrisa que intenta ser inocente. Cada vez que ella llegue tarde y él se acuerde, aunque sea por un instante, de lo
que ella ha sido con 100% de sus parejas desde adolescente (menos él, claro).
Apuesto a que ya se siente más caro.
Inteligencia es hacer la auditoría. Sabiduría es cerrar la cuenta.
Este archivo es un monumento a la inteligencia. Que Santiago siga ahí es un monumento a su ausencia.
Dostoievski tenía razón: el hombre que se miente a sí mismo pierde la capacidad de distinguir la verdad.
Dostoievski escribió sobre idiotas. Yo los cuento, les pongo timestamp, y les calculo la tarifa efectiva por hora de
afecto recibido.
(Me tomé un tinto mientras escribía esto. Ella probablemente se está tomando otro mientras le miente a alguien. Los
dos estamos trabajando.)
Y la próxima vez que alguien pregunte "pa' qué funarlo," les voy a mandar este capítulo y
les voy a decir lo mismo que le dije al Príncipe de los Simps: de nada por el regalo, parce. Porque si después de que vos - y más importante: tu círculo social - lean todo esto elegís quedarte, no me necesitás
a mí para humillarte. Vos solito te bastás.